¿Recordáis cuando afirmé rotundamente que Divergente era mi segunda distopía favorita? Lo confirmo. Y es cierto que- al menos de momento- sólo es superada por ésta que aquí os traigo.
Casi del todo preparada para lanzarme a por Pandemonium, he decidido darle una relectura al libro que durante tanto tiempo me cortó la respiración, punzándome el corazón y robándome la razón…. Y lo ha vuelto a hacer, ¿se nota?
Y, ya que estaba, aquí os dejo una reseña hecha a toda prisa, por si alguien está interesado en el libro y aún no ha decidido dar el paso, y leer esta historia con tintes Shakespeareanescos (menuda palabreja xD). Una historia hermosa, difícil de explicar lo que te llama de ello, difícil de comprender. Pero aún más difícil de olvidar.
Autor: Lauren Oliver
Editorial en España: SM
Género: Juvenil Romántico.
“La deliria nervosa de amor- comúnmente llamada amor- es una enfermedad peligrosa que produce ansiedad, impide tomar decisiones sobre el propio bienestar, produce risa incontrolada y alteración en el apetito del individuo afectado.”
En Estados Unidos hace 65 años que el amor está clasificado como enfermedad: te mata cuando la tienes y cuando no. Y hace 43 que los científicos encontraron la cura que se aplica cuando cumples los dieciocho.
A Lena Holway le quedan 95 días para que lleven a cabo su intervención y verse libre de la enfermedad. Está impaciente, ansiosa por verse libre de sus garras y estar segura para siempre como los adultos que están a su alrededor.
A Lena Holway le quedan 95 días para operarse. Tres meses. Un verano. ¿Qué podría salir mal en tan poco tiempo?
Pero algo sucede, o más bien alguien. Y contra todo pronóstico, a pesar de su miedo y precaución, Lena se “infecta”: O bien podemos decir que se enamora.
Contraer la deliria nervosa es arriesgado, es inútil, está prohibido y Lena es consciente de ello, sabe que está mal, pero no le importa, ya que el corazón tiene razones que la razón desconoce.

